Incluido en el plan semanal
Servicios › Limpieza y mantenimiento de piscinas
Cepillamos la línea de agua para sacar la grasa de protector solar y el sarro fino. Y le decimos con franqueza cuándo el calcio ya pide chorro de perla.
La limpieza de azulejos de piscina junta en realidad dos trabajos distintos que a la vista se parecen. Uno es la banda gris o café en la línea de agua: protector solar, aceite del cuerpo, polvo y polen, todo pegado justo donde el agua toca el azulejo. El otro es el sarro, esa costra blanca de calcio que deja el agua dura de Miami cuando se evapora en el borde.
El cepillado semanal se lleva la primera. Usamos cepillo y un producto de línea de agua que corta la grasa sin rayar el azulejo ni el vidrio. En sarro fino, cuando apenas se siente áspero al tacto, la piedra pómice todavía resuelve, siempre sobre cerámica o porcelana y nunca sobre piedra natural. De paso cepillamos paredes, escalones y esquinas, que es donde el alga se agarra primero.
Aquí va la parte franca: el cepillo tiene un límite. El sarro ligero, ese que se raya con la uña, sale. El calcio grueso, la costra blanca que ya levanta relieve y tapa el color del azulejo, no sale con cepillo ni con químico de tienda. Eso pide chorro de perla de vidrio, un trabajo de especialista con equipo aparte. Se lo decimos antes, no después de cobrarle.
Con el plan semanal la línea de agua se cepilla en cada visita, y eso es lo que evita que la marca se endurezca. Si la piscina se usa mucho y con protector solar, la banda se forma en cuestión de días. Si el agua está muy dura, revisamos la dureza de calcio y la bajamos, porque mientras siga alta el sarro vuelve por más que uno cepille.
En cada visita semanal. Es un repaso corto que evita el trabajo grande. Cuando pasan meses sin cepillar, la grasa se mezcla con el calcio y ya no sale con cepillo.
El vinagre ayuda muy poco y varios limpiadores de casa dejan espuma y desbalancean el agua. Peor todavía: un producto abrasivo raya el azulejo de vidrio para siempre. Use cepillo y producto de línea de agua.
Pase la uña por la banda blanca. Si la siente como una costra con relieve y el azulejo perdió el color, el cepillo ya no la va a sacar. Se lo decimos de frente cuando llegó a ese punto.