Desde $95
Servicios › Limpieza y mantenimiento de piscinas
Abrimos el tanque y lavamos cartuchos, rejillas DE o arena, revisamos o-rings y le anotamos la presión limpia para que sepa cuándo vuelve a tocar.
La limpieza de filtro de piscina es abrir el tanque y sacar todo lo que el filtro atrapó desde la última vez: polen de robles, protector solar, arena, polvo y pedacitos de hoja. En Miami la piscina se usa los doce meses del año, así que el filtro nunca descansa. Cuando se llena, el agua deja de pasar y la bomba empuja contra un tapón. El agua se ve turbia aunque el cloro esté correcto.
Empezamos leyendo el manómetro con la bomba encendida. La regla es simple: cuando marca de 8 a 10 libras por encima de la presión con el filtro limpio, toca servicio. En arena y en DE hacemos primero el retrolavado, que solo empuja hacia afuera lo suelto. El desarme completo es otra cosa: abrimos el tanque, sacamos los cartuchos o las rejillas, lavamos pliegue por pliegue y revisamos el o-ring, la banda y el manguito interno.
El servicio empieza en $95 y toma entre cuarenta minutos y una hora, según el tipo de filtro. Le anotamos la presión limpia para que usted mismo sepa cuándo vuelve a tocar. Si se deja pasar, la bomba trabaja forzada, calienta más de la cuenta y el sello se va antes de tiempo. Cambiar un motor cuesta mucho más que limpiar un filtro a tiempo.
En Miami un cartucho pide desarme cada tres o cuatro meses, y a los dos o tres años ya no recupera presión: ahí toca cartucho nuevo. Las rejillas DE se sacan y se lavan una vez al año, con recarga de tierra después de cada retrolavado. Si la piscina está bajo robles o palmas, o si la usan a diario, adelante la fecha.
Guíese por el manómetro, no por el calendario. Con 8 a 10 libras por encima de la presión limpia ya toca servicio. En la práctica, aquí eso cae cada tres o cuatro meses en cartucho y una vez al año en rejillas DE.
El retrolavado saca lo suelto y baja la presión un rato, pero deja pegado el aceite y el polvo fino dentro del medio filtrante. Por eso el desarme y el lavado a mano se siguen necesitando una o dos veces al año.
Mejor no. La presión alta abre los pliegues y rompe la tela, y después el filtro deja pasar tierra al agua. Se lava con manguera, punta de abanico y paciencia, pliegue por pliegue.