Incluido en el plan semanal
Servicios › Limpieza y mantenimiento de piscinas
Vaciamos y revisamos la canasta del skimmer, la de la bomba y la trampa de hojas del limpiafondos, para que la bomba no se quede sin agua.
La limpieza de trampa de hojas de piscina y de las canastas es el trabajo más simple del mantenimiento y el que más equipo salva. En Miami los robles sueltan hoja fina casi todo el año y las palmas botan vainas y flores secas que se apelmazan en la canasta. Una malla de screen enclosure ayuda con lo grande, pero lo que entra por arriba igual termina en el skimmer.
En cada visita abrimos primero la canasta del skimmer, porque ahí llega todo lo que flota. Después apagamos la bomba, purgamos y abrimos la tapa transparente para sacar la canasta interna: esa es la que casi nadie revisa. La trampa de hojas del limpiafondos se enjuaga aparte. Antes de cerrar engrasamos el o-ring de la tapa, porque un o-ring seco deja entrar aire y llena el retorno de burbujas.
Una canasta tapada no deja pasar agua y la bomba pierde el cebado. Cuando eso pasa, el motor sigue girando en seco, se calienta y el sello mecánico se quema. Ahí empieza el goteo por debajo del motor y lo que era un minuto de trabajo termina en reparación. Vaciar canastas va incluido en el plan semanal, así que no hay razón para dejarlo pasar.
Entre visitas, si ve la canasta del skimmer llena hasta arriba, sáquela usted: se levanta la tapa del piso y sale a mano. Si escucha la bomba con un ruido seco, o ve la canasta de la bomba a medio llenar y con burbujas, apáguela y llámenos. Seguir corriéndola así es exactamente lo que quema el sello.
Sí, y ayuda bastante. La del skimmer se saca a mano en segundos. La de la bomba pide apagar el equipo primero y volver a cebar después, así que si no está seguro, déjela para la visita.
Casi siempre es aire entrando por la tapa de la bomba: canasta llena, tapa mal cerrada u o-ring seco. Eso lo revisamos en cada visita. Si sigue después de limpiar, buscamos la fuga en la línea de succión.
El screen ayuda con las hojas grandes, pero deja pasar polen, hoja fina de roble y polvo. Además las vainas de palma caen por encima con el viento. Las canastas se siguen llenando, solo que más despacio.